Si te soy sincera… siempre supe que sería difícil tenerte…
me di cuenta desde que logré cruzar el umbral de tu vida, desde la primera vez
que me asomé por la ventana a ver tu alma…
Dicen que lo que fácil se consigue poco se valora y vaya
que es verdad… Me está costando tenerte, que juro que si te consiguiera no te
dejaría ir jamás.
Es que si te soy sincera siempre he conseguido lo que
quiero, en cuanto lo quiero… pero tu… pfff… tu me resultas tan difícil…
Todos me dicen que eres sólo un capricho, que “al rato te me
pasas”, que conozca gente nueva, que no me aferre a algo que jamás será… pero
¡que saben ellos! Si se han conformado con lo que la vida les ha mandado, se
han conformado con amores fáciles…
Quizá sea por eso que siempre renieguen de no conocer al
amor verdadero… que saben ellos de ti… que saben ellos de mi…
Un día me dijeron que tenía que mendigar amor… y tuvieron
razón,
Anda… ¡dime! ¿cuánto cuesta cada una de tus tristezas?
Quisiera comprártelas para que jamás las sientas. ¿Cuánto cuestan tus alegrías? Las pondría en un frasco lleno de mariposas para que jamás escaparan. ¿Qué precio tienen tus besos? Me los untaría todas las noches para calmar el dolor que me provoca sentir tu desprecio.
¡tengo los bolsillos llenos de esperanza! ¿crees
que con eso alcance?
¿Cuánto cuestan tus miradas? ¿cómo compro tus suspiros? ¿Dónde tengo que pagar para
meterme en cada uno de tus pensamientos?
¡Anda dime! ¿Cuánto cuestas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario