domingo, 9 de noviembre de 2014

Con miedo

Quererte a ti es como cuando a uno lo enamora el fuego sabiendo que en cualquier momento se puede quemar.
Como cuando uno se endiosa de lo inalcanzable, de lo improbable.
Te quiero de todas las maneras, pero sobretodo te quiero despacio y con miedo.

Y muy a pesar de eso, te estoy queriendo cada día más

¿y ahora?


...Y regresaste tal y como regresan los aTARDEceres.



domingo, 6 de julio de 2014

sábado, 8 de marzo de 2014

Hagamos negocio

Si te soy sincera… siempre supe que sería difícil tenerte… me di cuenta desde que logré cruzar el umbral de tu vida, desde la primera vez que me asomé por la ventana a ver tu alma…

Dicen que lo que fácil se consigue poco se valora y vaya que es verdad… Me está costando tenerte, que juro que si te consiguiera no te dejaría ir jamás.

Es que si te soy sincera siempre he conseguido lo que quiero, en cuanto lo quiero… pero tu… pfff… tu me resultas tan difícil…

Todos me dicen que eres sólo un capricho, que “al rato te me pasas”, que conozca gente nueva, que no me aferre a algo que jamás será… pero ¡que saben ellos! Si se han conformado con lo que la vida les ha mandado, se han conformado con amores fáciles…

Quizá sea por eso que siempre renieguen de no conocer al amor verdadero… que saben ellos de ti… que saben ellos de mi…


Un día me dijeron que tenía que mendigar amor… y tuvieron razón,

Anda… ¡dime! ¿cuánto cuesta cada una de tus tristezas? Quisiera comprártelas para que jamás las sientas. ¿Cuánto cuestan tus alegrías? Las pondría en un frasco lleno de mariposas para que jamás escaparan. ¿Qué precio tienen tus besos? Me los untaría todas las noches para calmar el dolor que me provoca sentir tu desprecio.  

¡tengo los bolsillos llenos de esperanza! ¿crees que con eso alcance?

¿Cuánto cuestan tus miradas? ¿cómo compro tus suspiros? ¿Dónde tengo que pagar para meterme en cada uno de tus pensamientos? 


¡Anda dime! ¿Cuánto cuestas?


martes, 11 de febrero de 2014

Volviendo

Hace mucho que no escribía... es que estaba muy ocupada "ocupándome" de mi vida.
Y es que cuando uno se ocupa, la cabeza le pesa, tanto como si trajera un sombrero de hierro en ella.

En estos meses de inactividad, he vivido las cosas más extrañas en toda mi existencia. Me he tenido que adaptar a varios cambios pero sobretodo a aprender de ellos. He llorado como nunca antes había llorado, pero también he reído como nunca lo había hecho.

Mi mundo era rosa, para mi era perfecto... hasta que un día todo llegó a su límite. Los colores pastel, fueron tomando un color grisáceo y mi vida perfecta se derrumbó.

Llegó el momento en el que tuve que aceptar que valió la pena todo para poder recibir lecciones, que sin duda alguna me vuelven una mujer fuerte.

En estos últimos meses, el corazón me ha dictado varias cosas, pero no he logrado ponerlas en órden. Estoy preparando un proyecto que sé tendrá resultados de gran provecho.

 Gracias a ti que te tomas un instante de tu valioso tiempo para leer estas letras. Prometo no abandonar tanto el blog.

Abrazo y beso enorme

Anie