martes, 19 de julio de 2011

La Princesa 2

Hoy estoy comenzando a escribir esa historia que tanto estaba esperando.... Donde la princesa se hace valiente y consigue el valor para acercarse a ese príncipe azul de quien tanto temía el rechazo... donde se ha aventurado a querer saber más de él, de su vida. 

Ya no se conforma con sólo saber que existe, quiere conocerlo... quiere verse en sus ojos una y otra vez como lo hizo aquella mañana lluviosa... 

Aunque ignora sus momentos más especiales, siente como una extraña atracción... una extraña curiosidad que no la dejan dormir... que no la deja pensar...

Quiere saber si es como ella lo imagina: valiente y audaz, pero también teme que sea como todos aquellos hombres que un día le hicieron creer que eran príncipes y resultaron sapos.

Por fin se decide a no adelantarse como lo hace en las demás historias, después de tomar un respiro y comerse una manzana, se da cuenta que ha vencido al dragón de su pasado y está dispuesta luchar por su príncipe, hasta las últimas consecuencias.

Dedicado a #MiPríncipe

martes, 5 de julio de 2011

Hoy te recordé...

Hoy te escribo a ti, no porque fueses a quien más he amado o porque no te he olvidado, hoy simplemente te recordé y quise agradecerle una vez más a Dios por haberte conocido.
Porque a pesar de todo lo que sufrí a tu lado, todas las lágrimas y desazones que pasé, sirvieron para hacerme más fuerte, para sentirme más viva.

Se me vino entre humo el recuerdo de la noche en que te conocí. Yo lo denominaba un encuentro de novela... el momento perfecto donde sentimos una fuerte conexión, donde el universo y el destino hicieron de las suyas para que fuera la noche perfecta... nuestra noche perfecta.

Ahí comprobé que existe amor a primera vista, y comenzó una historia que no merece ser recordada por completo...

Yo era una niña inmadura y enamorada de 16 años, de un hombre inmaduro de 20. Mi estupidez y mi ceguera, me impedía ver que eras ante mi un completo extraño que me supo envolver con sus mentiras y me alejó de mi familia.

Perdí muchas cosas a tu causa, sufrí mucho, pero debo de aceptar que gracias a ti soy lo que soy. Todo fue para demostrarte que puedo hacer cualquier cosa SOLA, quería restregártelo en la cara algún día... pero hoy me das lástima.

No si si tu algún día sentiste amor, quizás eras hipócrita cuando me decías que era tu todo...
Dicen que la vida te ha pagado mal y que aún preguntas por mi...

lunes, 4 de julio de 2011

La princesa



No se como comenzar una historia que se perfectamente cuál será el final… Y es que desgraciadamente las historias que me he aventurado a escribir terminan todas igual: La princesa se queda sola.

No puedo descifrar a que se deba, pero siempre es así.
A la princesa la conozco muy bien, no es una chica exigente, sin embargo no ha logrado encontrar a su príncipe azul. Ha creído muchas veces haberlo encontrado pero siempre termina percatándose de que no lo es… o simplemente no le interesa averiguarlo.

La princesa de mis historias ha tenido como todo los humanos errores que quizás sean el motivo de muchas desgracias en su vida amorosa.
A veces  sólo se es fiel a ella misma y eso la hace ser egoísta, o a veces prefiere quedarse atrapada en su castillo por miedo a ir en busca de ese príncipe que vive del otro lado de la muralla.

En esas historias han desfilado un sinfín de personajes que la han hecho ilusionarse, reír, llorar, soñar, aburrirse y porqué no decirlo, la han divertido en alguna de ellas.

Se ha enamorado, pero curiosamente se da cuenta que lo está cuando lo pierde todo. En ella aplica el dicho “Nadie sabe lo que tiene…”

Últimamente, se siente más inestable que en todas sus historias. Está cansada de luchar o de buscar algo que no sabe si llegará. Está cansada de jugar, necesita la estabilidad que en dos de sus historias le ofrecían y rechazó por miedo.

Muchos piensan que le han puesto algún tipo de hechizo para que no vuelva a amar, pero la realidad es que su corazón está algo estropeado de tanto caminar, de tanto buscar…

La princesa aparenta una felicidad que no es del todo completa, ha perdido varias batallas con ella misma, ha besado a varios sapos, ha perdido la confianza de sus hadas madrinas, ha perdido a varios príncipes por sus errores… e incluso otros la han rechazado sin razón…

Se ha puesto vestidos que ya no le quedan, se ha dado cuenta de que ha crecido lo suficiente como para darse cuenta de que el amor ya no es un juego.

Hoy intentaba comenzar otra historia de amor. Pero sabe que es demasiado pronto para comenzar a escribir, a parte de que está cansada de hacerlo ¿para qué? Si ya sabe el final, ya sabe que se terminará quedando sola.

Hoy se ha dado cuenta de que no quiere escribir una en mucho tiempo… quizás hasta que vuelva a creer que los príncipes azules aún existen.

Quizás hasta ese día me anime a recomenzar…

domingo, 3 de julio de 2011

Extraño


*Les dejo algo que escribí hace tiempo, para alguien que jamás lo leyó ni lo leerá" 

Extraño a ese hombre que un día me hizo creer la mujer perfecta, que me hizo volar con sus delicados besos, que me hizo soñar con sus sabias palabras…

Extraño a aquel gruñón que se molestaba por tener miedo a estar con él, que me celaba sin fundamentos…

Extraño a ese maestro que me enseñaba la teoría del infinito, aquel que me reprendía y me decía inocente aprendiz…

Extraño al hombre maduro que me decía niña, aquel que no le importaba nada más mas que hacerme reír…

Extraño a aquel ser humano que me contó su triste y pasada historia de amor, que me entregó sus heridas para que las sanara…

Extraño a ese hombre que un día me besó a la fuerza y me pidió estar junto a él siempre…

Extraño a aquel orgulloso que dijo no querer volver a verme ni saber de mi  jamás…

Dime ¿cómo debo hacer para comunicarme y decirte lo mucho que te extraño? Que extraño verme en tus pupilas, que extraño escuchar con tu voz mi nombre, que extraño tus manos en mis manos, que extraño tu boca en mi boca…

Te conozco bien y sé que te parecerá extraño que esté escribiendo tantos extraños entre todas mis palabras, pero créeme que son demasiado pocos comparado con todo los “Te extraño” que he pronunciado cada noche, cada día que te he extrañado…

Mi vida ha cambiado, muchos extraños han entrado a ella, pero ninguno ha podido ni podrá ocupar tu lugar.

Perdón por todo, espero y entiendas que:
Te extraño y te extrañaré por el resto de mi vida…