jueves, 13 de septiembre de 2012

La incrédula

-Es la primer vez que me pasa esto- dijo frente a todos mis compañeros del trabajo, mientras sostenía un anillo de diamantes y me miraba fijamente.

No, ¡Nunca lo hubiera creido! él un hombre distiguido con un buen apellido, un trabajo bien pagado y una lujosa casa... 

Yo, una simple empleada de una tienda departamental, sin familia, con el estómago pegado al espinazo por no tener ni para el mandado y por lo mismo íntima amiga del cobrador de renta...

De veras que jamás lo hubiera creído...

Y no ¿eeh? no crean que por ver esas  historias mexicanas con "moraleja" como las de "María la del barrio", "María Mercedes" y "Marimar" me iba a creer toda esa bola de sandeces de que me iba a sacar de pobre y que de verdad estaba enamorado de mi.
Eso no ocurre en la vida real, son novelas y con el perdón de usted querido lector,  esas son chingaderas.